Ando cargando amores viejos
Que no puedo digerir
Amores que me cayeron mal
Como la sopa de rabanitos
O que cayeron mal como el coyote
Siguiendo al corre caminos.
Ando cargando ¿amores? ¿viejos?
Ni amores ni viejos
Más bien recuerdos de algo
Y recientes – digo meses tan solo-
Desde que pasaron los hechos
Que ahora me tienen a mal traer
Y que me traen esta pesadez
que ni me aguanto.
Ando guardando el recuerdo de una sensación
Determinada
Determinada suena a que se puede delimitar y no es el caso
Lo que quiero decir es que es una sensación única
Y que no va volver
Y eso me apena
Pero sé que vendrán mejores y me llenaran de dicha y
plenitud
Eso, o todo lo contrario.
Lo gracioso de la vida es que nunca se sabe con qué te va a
venir
Hay que tener por lo tanto una actitud receptiva, displicente
Y entender que es ella – y no vos- la que te puede venir con
caprichos.
Hay que tragarse – con alegría y tranquilidad-
A un monje budista
Para que todo se vuelva paz y presente.
Eso, o todo lo contrario.
Vuelve a mi mente el recuerdo de ella
que me besó en el parque Centenario
Mi primer beso de mujer-a-mujer
Mi único beso de mujer-a-mujer
Mugo recordándola con los sonidos más tristes
Ay de mí, ay de mí, ay de mí
Y sí
cuando me entran ganas de autocompasión y delirio
Pienso en ella
La única
La aguja en un pajar
De hombres
Y me agarra un no sé qué en el estómago
Como un vientito ¿vio? O una pequeña tormenta
Ahí revolviéndolo todo
Entonces me detengo a fijarme qué es lo que me acuerdo
Y pienso en su sentido del humor, en sus palabras ingeniosas
Pero en seguida me olvido de lo que decía
Y me queda el gustito nomás de haber pasado el rato
Con alguien de mi excesivo agrado
Con alguien que me hacía reír y pensar en cosas super
interesantes
Pero que no me acuerdo cuales eran
Lo que sí me acuerdo
Con una vividez insoportable
Es de sus ojos de aureola boreal
Y de cómo sus pezones apuntaban
Uno para un lado
otro para el otro
Como si estuviesen enojados entre sí.
Y también me acuerdo
De su pelito rapado
Justo detrás de las orejas
Que se sentía como el pasto
¡del divino jardín de la plaza de Lesbos!
Así que ya saben
Si enero en Buenos Aires
Les pesa
Y se están muriendo de calor o aburrimiento
No se mueran por causas tan banales
Muéranse de amor
Que es más noble o por lo menos
Más excitante
Elijan a un no-pudo-ser
Y pónganle on al modo-masoquismo.
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